Los acúfenos, también llamados tinnitus, son la percepción de un sonido (un pitido, un zumbido, un siseo o un murmullo) que no procede del exterior. No son una enfermedad en sí mismos, sino un síntoma, y son muy frecuentes: según distintas encuestas europeas, aproximadamente uno de cada siete adultos los experimenta en algún momento, y la proporción aumenta con la edad.

Si usted es una de esas personas, no está solo. Y aunque cada caso es distinto, hay mucho que puede hacer para entender lo que oye y convivir mejor con ello. Empecemos por lo básico.
¿Cómo suenan los acúfenos?
Cada persona describe sus acúfenos de una manera. Estos son los tipos más habituales:
Pitido agudo
La descripción más frecuente: un tono fino y alto que el ruido del día tapa y el silencio de la noche descubre.
Zumbido grave
Como una nevera funcionando en la habitación de al lado. Menos intenso, pero rara vez se detiene del todo.
Siseo o rumor
Como el aire que se escapa o una radio mal sintonizada. Suele ir y venir a lo largo de los días.
Latido al ritmo del pulso
Es el llamado acúfeno pulsátil. Este tipo debe valorarlo siempre un médico en primer lugar.
¿Por qué se oyen pitidos en los oídos? Causas frecuentes
En muchas personas no se encuentra una causa única. Lo que sí se conoce bien son los factores que hacen que los acúfenos aparezcan o se noten más:
- Años de ruido. Obras, talleres, conciertos, discotecas y auriculares a todo volumen son el origen más frecuente.
- Cambios auditivos con la edad. Los acúfenos aparecen a menudo junto con una pérdida de audición gradual.
- Estrés y cansancio. Rara vez los provocan, pero cambian mucho la intensidad con que se perciben.
- Tapones de cera e infecciones de oído. Causas sencillas que el médico puede resolver con rapidez.
- Tensión arterial y algunos medicamentos. Conviene comentarlos con el médico, sobre todo si el sonido late con el pulso.

Células diminutas, gran trabajo
En el oído interno, la cóclea alberga miles de delicadas células ciliadas que convierten las vibraciones en señales nerviosas. El ruido acumulado durante años es lo que más las desgasta, y por eso proteger los oídos importa a cualquier edad.
¿Por qué los acúfenos se notan más por la noche?
Durante el día, el ruido de fondo (la calle, la radio, las conversaciones) enmascara el pitido. Por la noche, en un dormitorio en silencio, no hay nada que lo cubra y parece más fuerte. No es que el sonido cambie: cambia el entorno. Por eso muchos consejos para convivir con los acúfenos tienen que ver precisamente con la noche.

El momento más tranquilo del día
Un sillón, una luz suave y la casa en calma. Es justo cuando muchas personas notan sus acúfenos. Un poco de sonido de fondo y una rutina relajada antes de dormir marcan la diferencia.
¿Cuándo hay que ir al médico por los acúfenos?

Acuda al médico sin demora si el pitido aparece de repente, afecta a un solo oído, late al ritmo del corazón o viene acompañado de pérdida de audición, dolor de oído, mareos o vértigo. El médico de cabecera o el otorrinolaringólogo son los profesionales indicados.
Aunque sus acúfenos sean leves y antiguos, una revisión con el otorrino es una buena idea: descartar causas sencillas, como un tapón de cera, ya es un alivio para muchas personas.
Hábitos diarios para convivir mejor con los acúfenos
- 1
Evite el silencio total
Un ventilador suave, música tranquila o una aplicación con sonidos de la naturaleza al acostarse hacen que el pitido destaque menos.
- 2
Proteja sus oídos
Use tapones en conciertos y en trabajos ruidosos, y mantenga los auriculares por debajo del 60 % del volumen.
- 3
Cuide su descanso
Horarios regulares de sueño, menos café por la tarde y pequeñas pausas sin ruido a lo largo del día.
- 4
Reduzca el estrés
Pasear, respirar con calma o practicar una afición relajante ayuda a que el sonido pase a un segundo plano.

El oído interno, un sistema delicado
El oído interno recibe un fino riego sanguíneo y está conectado con el cerebro a través del nervio auditivo. Llevar una vida activa, comer de forma variada y descansar bien son hábitos que benefician a todo el organismo.
Aurivit como apoyo en su rutina diaria

Muchas personas que cuidan sus hábitos auditivos añaden también un complemento sencillo a su día a día. Aurivit combina extractos de ginkgo biloba y rhodiola rosea con las vitaminas A y B2. La vitamina B2 contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a disminuir el cansancio y la fatiga. Puede ver el análisis completo de los ingredientes y leer las opiniones de quienes ya lo toman.
Aurivit es un complemento alimenticio: acompaña sus hábitos diarios, pero no sustituye la visita al médico ni ningún tratamiento. Encontrará más hábitos útiles en nuestra guía de cuidado diario del oído.

Acúfenos, tinnitus, pitidos: ¿es lo mismo?
Sí. «Acúfenos» es el término médico en español; «tinnitus» es la palabra latina que también se usa en las consultas; y «pitidos en los oídos» o «zumbidos» son las expresiones que usamos en el día a día. Todas describen lo mismo: un sonido que se percibe sin que exista una fuente externa.
Cómo hablar de los acúfenos con la familia
Los acúfenos no se ven, y a veces cuesta explicarlos. Contar a las personas de su entorno lo que oye y en qué momentos le molesta más ayuda a que entiendan por qué prefiere un restaurante más tranquilo o un poco de música de fondo al acostarse. También es una buena forma de animarse mutuamente a cuidar los hábitos auditivos.
Si es usted quien nota que un familiar sube mucho la tele o pide que le repitan las cosas, háblelo con naturalidad y anímele a pedir una revisión. Un pequeño gesto, como regalarle unos tapones para el próximo concierto o un bote de Aurivit para su rutina diaria, puede ser el comienzo de una conversación.

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